El iPhone X no fue la mayor revolución que presentó Apple

Imprimir Enviar

Pasaron los días y tras volver a ver la keynote (no sé cuántas veces ya...) uno descubre que la gran novedad, la gran revolución, ha pasado por delante de todos y casi sin darnos cuenta. De los anuncios que más pueden cambiar la vida del usuario, sin duda el que se lleva la palma es el Apple Watch Series 3 con LTE incorporado

Apple Watch

Apple Watch

Qué típico de Apple. Uno llega a la keynote con el guión ya casi preparado. Filtraciones, fotos y prácticamente todo el programa sobre la mesa. Ya no hay margen para las sorpresas, aunque con la firma que fundó Steve Jobs siempre hay que mirar lejos, mucho más lejos. El iPhone X fue sin duda transgresor y ‘revolucionario’ (término medido según los patrones de evolución del producto desde su lanzamiento original); no en vano se trataba del iPhone del aniversario y el que debía trazar las líneas maestras del mercado en la siguiente década (Tim Cook dixit).

Pero pasaron los días y tras volver a ver la keynote (no sé cuántas veces ya…) uno descubre que la gran novedad, la gran revolución, ha pasado por delante de todos y casi sin darnos cuenta. De los anuncios que más pueden cambiar la vida del usuario, sin duda el que se lleva la palma es el Apple Watch Series 3 con LTE incorporado.

¿Adiós al iPhone… temporalmente?

De acuerdo, desahoguémonos con los manidos “eso ya lo hacía el…” y los “no hay nada nuevo” que no dejan de ser reales, pero tras este desahogo, viajemos en el tiempo un par de años hacia adelante para ver el panorama que se puede presentar. Cuando Apple lanza una nueva tecnología o adopta como suya una existente, logra que se convierta en estándar. El fabricante tiene ese poder, don o como queramos llamarlo y la realidad que nadie, a día de hoy tiene esa capacidad en el mercado.

Pero centrándonos en el Apple Watch Series 3, la verdadera novedad es tan evidente que se ha pasado por delante de nuestras narices sin que casi nos diéramos cuenta: ya no será necesario tener un iPhone al lado, o lo que es lo mismo, el Watch (versión LTE, se entiende), se convierte en un dispositivo autónomo. A partir de este punto se abre el debate de ‘alegaciones': sí, es cierto que un móvil siempre será necesario, es decir, que no habrá usuarios del Watch 3 que no tengan un iPhone y el famoso ‘eso ya lo hacía’ tal marca/modelo. Pero si nos situamos a dos años vista, seguro que los de Tim Cook han logrado hacer una importante muesca en la forma en la que nos relacionamos con la tecnología con este modelo.

Una nueva forma de uso

Aunque es posible que lo primero que se nos pase por la cabeza es la estampa de alguien saliendo a correr y dejando el móvil en casa, lo cierto es que el usuario de un Watch LTE podrá ampliar los momentos en los que no será necesario utilizar el móvil. Es más, el iPhone podría dejarse atrás durante horas e incluso días enteros. Pensemos en los fines de semana, en los que los que estén saturados de móvil puedan apagarlo por completo durante dos días y estar plenamente localizables (e incluso hacer llamadas) a través del reloj.

El Apple Watch Series 3 junto con unos Airpods puede ser el compañero de viaje único en paseos y en el trabajo mientras nos movemos por la oficina o el lugar en el que pasemos toda la jornada. Y no olvidemos que estamos ante una nueva era en lo que está todo aún por desarrollar: la propia plataforma está de estreno y los desarrolladores tendrán que expandir una vez más las posibilidades de esta nueva oportunidad que no cabe duda que ha llegado para quedarse.

Estamos ante algo nuevo y como tal, con un gran margen para la mejora para pulir algunas malas experiencias vividas, aunque Apple ha reconocido algunos problemas de conexión y promete una solución que, como no podía ser de otra manera, llegará en forma de actualización del firmware. En cualquier caso, estamos ante una nueva forma de relacionarse en la que el móvil podrá ser, aunque sea durante unas horas al día, un dispositivo que no nos veamos forzados a llevar encima todo el rato sin estar desconectados. Y eso es algo muy grande. (Editado de: engadget)