Amazon Echo y el futuro del comercio electrónico

Imprimir Enviar

Echo apenas apareció en Internet ayer, así que es muy pronto para definir si es un producto que funciona tan bien como se ve en el comercial y es aún más difícil saber si los consumidores le abrirán la puerta de su casa.

amazon echo

Echo no es capaz de comprar algo aunque se le dé la instrucción

Rodrigo Ybarra | Qore.com

Ayer, 6 de noviembre, Amazon nos sorprendió con el lanzamiento de Echo, un pequeño altavoz cilíndrico que se conecta a los servicios web de la compañía para responder nuestras preguntas al momento. En pocas palabras, es la versión de Siri de Amazon, pero en lugar de estar alojada en un teléfono, vive dentro de una bocina.

En lo personal, el nuevo producto me tomó por sorpresa. No se había hablado de él, ni siquiera hubo rumores… nada. Un día la compañía simplemente dijo: “Les presentamos a Echo, nuestro asistente para el hogar.” En un inicio no supe qué pensar de la bocina/asistente virtual. Me pareció un producto innovador, pero al mismo tiempo pensé que tal vez aún no existe demanda suficiente para que Echo se convierta en un gadget exitoso. Sin embargo, después de ver el video de demostración y recordar que Amazon es una de las compañías de comercio electrónico más importantes del mundo, me cayó el 20.

En el siguiente video promocional, una típica familia estadounidense descubre cómo y para qué funciona Echo. Verás que después de que la bocina reproduce música y contesta unas preguntas básicas, la madre le pide agregar artículos a una lista de compras. Ahí está, mostrado sutilmente, el objetivo principal de este nuevo producto.

Aunque parece una simple instrucción para agregar elementos a una lista, acción que otros asistentes virtuales también pueden llevar a cabo, no debemos olvidar que a Amazon busca aumentar sus ingresos por ventas de servicios y productos, sean electrodomésticos, ropa, música, libros, o incluso, víveres. De hecho, éste no es el primer intento de Amazon para facilitarnos la vida y ayudarnos a comprar por medio de comandos de voz. Basta recordar el Dash, un pequeño lector de código de barras que también tenía una grabadora de voz.

El Dash es gratuito mientras que el precio de Echo es $199 USD. Sin embargo, los consentidos de Amazon, es decir, los miembros que pagan la suscripción Prime, sólo pagarán $99 USD por él durante tiempo limitado. Es claro que los usuarios que pagan una cuota anual o mensual por envíos gratuitos y otros servicios compran mucho más que el cliente promedio de la compañía. Tal vez esa también sea la razón por la cual para adquirirlo sea necesario recibir una invitación. Es probable que Amazon analice los hábitos de consumo de los potenciales usuarios de Echo, antes de venderles el nuevo asistente.
Amazon Dash

Por el momento, Echo no es capaz de comprar algo aunque se le dé la instrucción, sin embargo, gracias a sus 7 micrófonos puede escuchar todo a su alrededor. Vivimos en una época en la que la invasión a la privacidad se ha convertido en un problema real, que en algunos casos alcanza los límites de la paranoia, así que tal vez a algunas personas no les parezca buena idea tener un aparato que escucha todo lo que ocurre cerca de él. Si dejamos a un lado esa preocupación, existe la enorme posibilidad de que en el futuro no muy lejano podamos decir a Echo: “Los niños tienen sed, y no hay naranjas”, instrucción que bastará para que en cuestión de minutos llegue a la puerta de nuestra casa un kilo de naranjas, o por lo menos, unos sobres de Tang. Tal vez sea un drone el que nos entregue la fruta.

Echo apenas apareció en Internet ayer, así que es muy pronto para definir si es un producto que funciona tan bien como se ve en el comercial y es aún más difícil saber si los consumidores le abrirán la puerta de su casa. Hay que recordar que cuando Amazon lanzó el Fire Phone todo el mundo quedó perplejo con sus funciones, sin embargo, menos de 35,000 personas lo han comprado.