Ciencia argentina, por los caminos de la innovación

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Argentina tiene cooperación bilateral con 70 países a través de 160 acuerdos intergubernamentales e interinstitucionales, que abarcan mil 137 proyectos de investigación ya ejecutados en los que han participado tres mil 281 investigadores nacionales y extranjeros.

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Martin Hacthoun

El lanzamiento del satélite de telecomunicaciones Arsat-1 marcó un hito histórico en 2014 para la ciencia argentina que se traza como meta profundizar la innovación como el motor impulsor de su desarrollo hasta 2020.

Al evaluar los logros en los diversos campos, el ministro de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, Lino Barañao, refirió que quizás la conquista mayor es que “se consiguió instalar a la ciencia como una política de Estado que garantiza la continuidad de la apuesta pública”.

Luego de 10 años sostenidos de inversión, arduo trabajo y una firme voluntad política, el aporte de la ciencia y la tecnología al progreso del país es cada vez mayor, sostuvo Barañao.

“Pero debemos seguir avanzando con más inclusión y más y mejores políticas de recursos humanos para fortalecer estos logros. Y esa es la dirección en la que apunta el programa Progresar”, señaló.

Ese plan incentiva a los jóvenes a continuar sus estudios y a tener más y mejores oportunidades de sumarse a la economía del conocimiento.

Como parte de ese apoyo público, que revalorizó el trabajo en estos campos del desarrollo regresaron al país en los últimos siete años mil 130 científicos, incentivados por el programa Raíces, y que hoy dan valioso aporte en variados sectores del sistema científico nacional, destacó el ministro como un gran logro.

A una pregunta sobre cuáles son los desafíos que enfrentarán las ciencias argentinas en los próximos cinco años, Barañao fue preciso: “crear trabajo, formar recursos humanos, establecer empresas de alta calidad tecnológica y que la innovación constituya la base del desarrollo productivo y social”.

“Y esta innovación debe ser inclusiva, y que los avances emerjan de ideas novedosas”, recalcó.

Para eso -remarco- “debemos formar el personal para que piensen las cosas de otra manera, que tengan mayor capacidad de creatividad”.

Una cuestión pendiente -apuntó- está en la necesidad de más graduados en carreras científicas, como física, matemáticas, química, ingenierías, meteorología, informática, telecomunicaciones, enumeró.

Puntal que contribuirá a ese esfuerzo, consideró Barañao, “es que todos comenzaron a valorar que la ciencia está avanzando para bien del país y los resultados son ostensibles”.

Algo fundamental -acotó- es que los científicos se percatan cada vez más del valor social que tiene su trabajo, que sirve para cambiar la calidad de vida de la gente en los diversos sectores, productivo, de salud, comunicacional, entre otros.

El Plan Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación “Argentina Innovadora 2020″ contempla la participación de mil 100 especialistas, 36 núcleos socio-productivos estratégicos en todo el país, 18 planes operativos y 24 mesas de implementación y supervisión.

Para el fomento científico, el Estado elevó los fondos destinados a ese fin de 132 millones 434 mil dólares en 2008 a los 827 millones 262 mil dólares propuestos para 2015, a los que se suman casi 68 millones 539 mil en financiamiento externo.

Se ejecutaron en los últimos años 123 obras para la ciencia y la tecnología; otras 16 están en ejecución y 24 están en proyecto. Se creó el Polo Científico Tecnológico, el Banco Nacional de Datos Genéticos y la Fundación Argentina de Nanotecnología.

Hoy, Argentina tiene cooperación bilateral con 70 países a través de 160 acuerdos intergubernamentales e interinstitucionales, que abarcan mil 137 proyectos de investigación ya ejecutados en los que han participado tres mil 281 investigadores nacionales y extranjeros.

En cuanto al trabajo de divulgación, sobresalen las cuatro temporadas de la feria del conocimiento Tecnópolis visitadas por aproximadamente 17 millones de personas, y las 10 ediciones del Concurso Innovar en las que se presentaron más de 21 mil 300 proyectos.

De alto apoyo en este frente estuvo el lanzamiento del primer canal de televisión dedicado al 100 por ciento a contenidos científicos.